Dados los procesos de estructuración territorial a través de los diferentes procesos de desarrollo sobre el espacio urbano, las nuevas tecnologías que se van produciendo por avances científicos de cada época, marca de manera significativa el crecimiento de una ciudad y los procesos que se generan por estos cambios tanto para la vida de las personas y también sobre el territorio, que van dejando huellas sobre el territorio. Un ejemplo es el ferrocarril, que fue el gran conector e integrador del territorio en la America latina, generando dinámicas sociales, políticas y económicas en los centros urbanos, procesos que fueron acentuándose debido a las políticas económicas que imperaban en los gobiernos latinoamericanos, dando auge al aprovechamiento de los diferentes recursos naturales, explotándolos y trasladadas por este mecanismo para una exportación en grandes volúmenes y en bajos costos de traslados hacia los nuevos destinos internacionales por los puertos que fue gradualmente absorbiendo el comercio de la vastísima comarca, construyendo sinergias territoriales, movimientos de población, ingresos de nuevos capitales económicos, etc. produciendo así integración y nuevas oportunidades para poder vivir mejor, generando nuevo espacios y contexto en el territorio.
Para el caso de Argentina, la empresa comienza en 1857 con la inauguración de su primer ferrocarril, la conexión de los principales centros de agricultura, ganadero y minero (los tres ejes fundamentales para la integración) del país con el principal puerto exportador de materias primas (Buenos Aires) a Europa y EEUU fue la base de su construcción.
Las políticas empleadas mas adelante fueron fundamentales para la incorporación total del ferrocarril en el país, con las inversiones extranjeras, el ferrocarril tuvo gran auge debido a que se exportaban mas recursos en mayor cantidades hacia los puertos del país, en este caso Buenos Aires como “Nudo Central” de la Red Ferroviaria y portuaria de la Argentina , se comienza a expandir la influencia de la Locomotora , y de cierta manera la economía nacional, convirtiéndola exclusivamente en generadora de materias. Crecientemente, el cerebro, los nervios y hasta el ombligo de la Argentina no sólo pasaban por Buenos Aires, eran Buenos Aires y esta la principal razón del por que, se transformara como “Nudo Central” del país.
Así, desde que se organizó la Argentina y en particular cuando se unificó con la incorporación de la provincia de Buenos Aires y se instaló la Capital Federal, el centralismo resultó una constante de la política nacional.
La políticas nacional y economía del país y los presidentes centralizadores, va ir modelando el territorio, la población cada vez mas establecía en los principales centros urbanos. Entre 1864 y 1914 la ciudad aumentó 8 veces su población debido a la inmigración; en 1930 vivían en Buenos Aires un millón y medio de personas y 500.000 en los alrededores, producto de la generación de los polos de desarrollos introducidos en las regiones, las nuevas vías y servicios de comunicación tales como las creación de carreteras, aeropuertos, metros, etc., lo cual va produciendo ventajas y beneficios a los territorios, tales como, cercanía a los principales servicios básicos situados en el centro donde esa mas fácil y rápida la comunicación y el traslado de materias, la accesibilidad expedita en temas de trasporte, tanto de personas como de exportación de recursos, produciendo que los flujos tengan menos fricción en el espacio urbano.
Entonces esta accesibilidad produce una relación inminente, entre más accesibilidad a los servicios mayor densidad de población y menor accesibilidad menor densidad de población. El constante acumular de personas desplazada del interior del país y de países vecinos, produciendo un riesgo incontrolable en esta megalópolis, acrecentando problemas de calidad de vida, produciendo fragmentación territorial, y un abusos en su capacidad de carga territorial, no hace distinción entre ricos y pobres en sus subvenciones, produciendo marginalidad, migraciones, desequilibrios, formando una urbanización de la pobreza, producto de estas política económica mundial caracterizada por una incontrolable intensificación de la tendencia a la centralización y conglomeración del capital, hecho que puede considerarse como uno de los rasgos centrales de esta nueva fase de modernización capitalista (Mattos, 1999), que continúa extrayendo recursos al interior para subvencionar consumos y servicios urbanos, es obvio que el problema seguirá agravándose y maximizándose , como dice un estudio de la CEPAL, las metrópolis cada vez aumentan mas de 1.000.000 en las de habitantes y en América latina el 75% ya es urbano (CEPAL, Barcena, 2000). forjándose altos niveles de urbanización y bajos niveles de desarrollo urbano, segregando la población, producto de las políticas centralizadoras que han imperado en la trayectoria del crecimiento de la ciudad de Buenos Aires. Como se puede ver en el mapa de población donde la población esta emplazada principalmente en las cercanías de las estaciones de trenes y en el puerto, donde las areas mas concentradas distan de un color fuerte, mientras las menos pobladas de un color rojo mas degradado.


